viernes, 19 de agosto de 2016

Agua (1)

En las grandes ciudades y en todo asentamiento humano en general, un gran desafío es el de proveer de fuentes duraderas y confiables de agua. Buena parte de los problemas de salud que afectan a los más pobres en las grandes ciudades del mundo están asociados a las precarias condiciones higiénicas y al consumo de agua no potable. En la India y otros países de Asia Meridional, para potabilizar el agua provista por la red domiciliaria, se debe instalar en cada casa un filtro de osmosis inversa, carbón activado o ultravioleta, lo que evidentemente no está al alcance de todos. 
Filtro domiciliario para potabilizar agua en New Delhi, India. 

Un número sustantivo de las pestes que asolaron Asia y Europa desde el s.XIV en adelante (1) se debieron a las escasas medidas higiénicas relacionadas con las aguas y la basura, a la proliferacion de roedores y pulgas que transmiten las bacterias causantes, junto con la baja productividad agrícola y la consiguiente mala nutrición que hace que las defensas del cuerpo sean muy precarias (y obviamente asociado a todo ello a la ignorancia que los siglos sucesivos procuraron iluminar). 

A tajo abierto corrían antaño las aguas servidas por canaletas y canales, directo a los rios y mares. Cuando la masiva migración del campo a la ciudad se impuso, colapsando la precaria infraestructura disponible, hubo que desarrollar obras de entubamiento y disposición de residuos que son los que en muchos casos prevalecen hasta el día de hoy en los cascos antiguos de las grandes ciudades. Sin embargo, a tajo abierto siguen corriendo las aguas servidas en los sectores marginales  de muchas ciudades del mundo aún hoy.
Canal en Bengaluru, Karnataka, India.

En Santiago del Nuevo Extremo
Hace unos meses me encontré con un libro (2) que intenta ser una ayuda para poder 'leer' las ciudades. Como buen chileno me fui al índice a ver si es que aparecía alguna referencia a mi querido país. Y claro que aparecía, aunque tan solo destacando que Santiago de Chile, ubicada a los pies de la Cordillera de los Andes, en 2012 llegó a ser la primera metrópoli latinoamericana en tratar el 100% de sus aguas servidas. Digo 'tan solo' porque pienso que habría mucho más que decir de Santiago: pero el que en esta publicación que incluye información de cientos de ciudades del mundo se destaque este logro me ha hecho pensar que, aún sabiéndolo, no lo valoramos del todo.

Sin embargo, el hecho de que tratamos las aguas servidas, los santiaguinos lo sabemos bien: desde hace algunos años se incluye en la cuenta mensual un cobro por el uso del alcantarillado y el tratamiento de aguas, proporcional al consumo de agua potable. 

Lo saben bien también los vecinos de las plantas de tratamiento de La Farfana y El Trebal, en las comunas de Maipú y Padre Hurtado, que han debido lidiar por años con los males olores, insectos y otros inconvenientes ambientales (aunque afortunadamente estos problemas se han ido progresivamente subsanando). 

Pero sobre todo lo hemos notado en la disminución considerable de enfermedades digestivas asociadas al consumo de verduras regadas con agua servida: han bajado considerablemente el tifus y la hepatitis. No es que hoy uno se pueda dar un apacible baño en el Rio Mapocho o en el Zanjón de la Aguada, pero estamos ciertos que el esfuerzo desplegado para dejar de verter las aguas servidas en nuestros cursos de agua ha tenido un serio impacto en nuestra calidad de vida. De hecho si en el año 80 la espectativa de vida al nacer de un niño o niña en Chile era de 67 años, en 2014 era de 82 años. Este es un gran éxito de las políticas públicas a la vez que gran problema para, entre otras cosas... el sistema de pensiones. 

Pozo en una aldea cercana a Gumla, Jharkhand (India)
















Un regalo al concluir este posteo: El Hombre y el Agua, de Joan Manuel Serrat.



Referencias:
(1) En el sitio de la Organización Mundial de la Salud se puede encontrar información acerca de esa famosa epidemia de peste que afectó a buena parte de Asia y Europa: algunos llegan a decir que murió más de un tercio de la población http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs267/es/  Aunque en el tiempo reciente se ha detectado este tipo de peste, la mayor prevalencia es en el África Subsahariana.
(2) Johan Glancey (2016) How to read towns & cities. A crash course in urban architecture. Bloomsburry, London.
(3) Puede ver este y otros datos del Desarrollo Humano en Chile en el sitio del PNUD http://hdr.undp.org/en/countries/profiles/CHL





jueves, 18 de agosto de 2016

Emergía

Cuando se intenta hacer la evaluación ambiental de un proyecto, pensando en aminorar y mitigar el impacto que tiene sobre el medio ambiente, el territorio y la comunidad circundante, evidentemente se requiere delimitar el espacio afectado: no podemos responsabilizar a un solo proyecto de todos los problemas ambientales de una zona particular. Las ciudades, como proyecto colectivo al que cada ciudadano aporta con lo suyo, son por lejos las principales fuentes de contaminación.

Me he encontrado con el concepto de Emergía algunos meses atrás, y me ha dejado pensando. Definida por H.T.Odum, la Emergía busca intentar cuantificar toda la energía necesaria para llevar adelante un determinado proceso u operación (1). Se asemeja en su definición, aunque en un sentido diverso, a la idea de Huella Ecológica: el impacto en el medio ambiente circundante que genera una actividad (2).

La cuantificación y localización geográfica de la Emergía de una ciudad o de un país, ¿hasta dónde llega? Parte importante de la crisis ambiental mayor de cambio climático de la que somos parte se relaciona con que no hay quien esté mirando el conjunto, sino que tan solo miramos e intentamos mitigar los pequeños impactos de proyectos nuevos, sin necesariamente coligarlo con la agregación de efectos producidos por otros actores. Y lo que se puede afirmar con cierta seguridad es que no existe una tendencia evolutiva espontánea hacia la sustentabilidad ecológica ligada al crecimiento de las ciudades, sino más bien se ha ido verificando todo lo contrario.

En general las ciudades han ido desarrollando diversos mecanismos de disminución de emisiones: prohibición de utilizar leña para calefacción; incentivos a la instalación de convertidores catalíticos en automóviles y filtros en industrias; restricción del tránsito de vehículos particulares y mejoramiento sustantivo del transporte público en zonas céntricas; creación y cuidado de áreas verdes que hagan de pulmones urbanos ayudando a mejorar el aire, y un sin fín de otras iniciativas que hacen que en un buen número de casos la ciudad en su zona céntrica o más antigua vaya siendo cada vez más amable. 

Para poder funcionar, la ciudad requiere importar energía, alimentos, agua, materiales,  muchas veces desde muy lejos. Y al mismo tiempo requiere exportar productos, pero ante todo residuos, luz, calor, gases efecto invernadero. Y la razón es muy simple: en algún lado tienen que quedar todos los residuos que producimos, aunque nadie quiera tenerlos cerca. Se ha llamado a este tipo de instalaciones NIMBY (por la siglas en inglés de la expresión 'Not in my  back yard'). Como nadie las quiere cerca, las instalamos lejos. Pero eso no significa que no tengan un impacto: solo que no lo percibimos inmediatamente. Ojos que no ven...


Los límites de una ciudad están mucho más allá de lo que parece
Fuente: Juan Martinez Alier. Ecologia dei Poveri, cap. VII (1)


Para poder avanzar en reducir la Emergía de una ciudad hay muchas cosas que se pueden hacer. Lo primordial y más urgente es la reducción de la utilización de combustibles fósiles, junto con la educación ecológica y la organización correspondiente para el reciclaje a gran escala. Para poder emprender esto se requiere ante todo un cambio de mentalidad que considere el Bien Común y la Interdependencia en Solidaridad como horizontes hacia los que caminar.

Referencias:
(1) Juan Martínez Alier, «Cap. VII: Gli indicatori di insostenibilità urbana come indicatori di conflitto sociale», en Ecologia dei poveri : la lotta per la giustizia ambientale, (Milano: Jaca Book, 2009)j
(2) Detrás de estos conceptos hay una cierta concepción de multicausalidad que me recuerda también el llamado 'Efecto Mariposa': el batir de alas de una mariposa en una selva húmeda del Congo podría terminar eventualmente produciendo, en virtud de una enorme secuencia de causas-efectos, un huracán en el Golfo de México.

lunes, 8 de agosto de 2016

Los muertos de nuestra felicidad

Somos herederos de todos quienes nos han precedido, directa o indirectamente. El lenguaje, la técnica, la música, los barrios, las creencias, los juegos, la comida, los bailes, las organizaciones a las que pertenecemos, las instituciones que nos gobiernan ¡nos han sido dadas! La mayoría de ellas estaban ahí, más o menos como están ahora, en el momento en que nacimos. A partir de lo que otros han realizado y nos  han transmitido, es que continuamos tejiendo la historia y podemos cambiar, reformar, o también crear algo nuevo.

Me llamó la atención visitando Bagaicha (1) como es que toda acción social que emprenden está siempre acompañada por la conciencia de pertenecer a una larga caravana de hombres y mujeres que en la historia han ofrecido su vida por su pueblo y por las generaciones futuras. Esto se expresa en una piedra memorial con los nombres de todos los miembros de grupos tribales que han muerto por oponerse al despojo de sus tierras, aguas y bosques por parte de extranjeros, desde los tiempos de la ocupación británica hasta ahora, y que de algún modo preside los encuentros realizados para continuar con la misma lucha de los Adivasis que toma distintas formas y es contra distintos enemigos, pero se mantiene en el tiempo.

Memorial de los Adivasis mártires
Bagaicha, Jharkhand, India.
En Gumla, lugar donde se ha organizado un museo de las tribus de Jharkhand, me contaban que a fines del siglo XVIII los militares británicos que llegaron a esta zona, le pedían a los grupos tribales algún tipo de documentación que avalara la propiedad de la tierra que ocupaban. ¡Requisito imposible de satisfacer! La solución que encontraron fue trasladar desde donde estaban hasta Calcuta, donde vivía el gobernador británico, las piedras funerarias con el nombre y la fecha de entierro de algún familiar. En este caso los restos de los muertos y los monumentos funerarios erigidos en su memoria fueron el testimonio de que esas tierras eran suyas en tanto las habitaban y trabajaban por generaciones. Ha sido el recuerdo de sus antepasados, expresado en esas piedras funerarias, que les ha permitido conservar su tierra, y los ha alentado a luchar por ellas.

Monumento a la lucha por la libertad de los Adivasis
Gumla, Jharkand, India.
Los cristianos hacemos más o menos lo mismo al celebrar cotidianamente la memoria del misterio pascual de Jesús de Nazaret, su pasión, muerte y resurrección. ¿Somos realmente conscientes de que seguimos los pasos de quien ofrendó su vida por la causa del Reino de Dios? Recuerdo un escrito de Carlos Cabarrús (2) en que señalaba que una señal de que estábamos siguiendo los pasos de Jesús en nuestras vidas, era la de experimentar, en alguna de sus formas históricas, los padecimientos de Jesús: persecución, incomprensión, difamación, condenación injusta, incluso en el límite la experiencia del martirio. Y si no, algo estamos entendiendo o viviendo de un modo un tanto aguachiento.

Que nos perdonen los muertos de nuestra felicidad (les dejo la 'Pequeña Serenata Diurna' de Silvio Rodriguez de donde me robo esta profunda y elocuente expresión).




Referencias
(1) Bagaicha, en la cultura y lengua local, es el nombre dado a un jardín donde la gente se reune y toma decisiones importantes. Se le ha dado este nombre a esta obra conjunta de 5 provincias jesuitas en el centro de la India. Fundada el año 2005 para servir la causa de las comunidades tribales que ven amenazadas su tierra, cultura y tradiciones por la irrupción de grandes compañías mineras y forestales.

(2) Cabarrús SJ, Carlos (2006) La mesa del Banquete del Reino. DDB, Bilbao.

lunes, 1 de agosto de 2016

¿Cómo nos va a ayudar? Terminamos bailando...

Estando de visita en el Xavier Institute of Social Service de Ranchi en agosto de 2016, acompañé a un grupo de estudiantes de Rural Management a una de las zonas de slums de la ciudad, llamada Chuna Bhatta, en la que semana a semana colaboraban como voluntario/as.
El trabajo de ellos ahí era bien sencillo: llegaban a una pequeña sede, dejaban ahí sus cosas, y luego en una suerte de plaza central ponían una lona en el suelo, y convocaban a todos los niños para hacer algunos juegos, compartir algo para comer y luego hacer las tareas.

Me presentaron y empezamos a conversar con los niños. Me miraban un poco raro por lo blanco de mi piel y por no tener pelos en la cabeza. Querían saber algo de mi tierra y mi cultura, partiendo por mi lengua. Así es que les empecé a enseñar algunos cantos sencillos de repeticiones de palabras en castellano.
A los pocos minutos alguien me toca el hombro. Era uno de los estudiantes que me dice que las mamás de los niños quieren conversar conmigo. Me di vuelta y me di cuenta que se había juntado un grupo de mujeres, que después supe formaban parte de un Grupo de Autoayuda. Dejé a los niños en lo que estaban y me puse a conversar con ellas.

La que era la líder del grupo me preguntó directamente: "¿Cómo nos va a ayudar?" No entendí de a primeras la pregunta, así es que pedí que me explicara. Me dijo algo así como que ahí venían habitualmente visitantes extranjeros, y que siempre les traían algo para ayudarlos, entonces que qué había traído yo.

Me quedé pensando un poco en silencio. Les pregunté si sabían cómo me llamaba y de dónde venía.

- No, respondieron.
- Si sabían algo de mi cultura o mi lengua materna, repliqué
- Tampoco.
- ¿Cómo les voy a poder ayudar si Uds. no me conocen a mi y yo no las conozco a Uds?

Asintieron con la cabeza, aunque tal vez quedaron un poco desilusionadas con mi visita, hasta entonces. Yo entre que me había "sacado el pillo" - pues realmente no tenía nada con qué ayudar más que con mi propia presencia por un rato - y les compartí algo de lo que me he ido convenciendo: solo hay real ayuda, de mano a mano, cuando propiciamos encuentros verdaderos que establecen una relación más o menos horizontal (salvo en el caso de emergencias, claro). Las animé a apoyar el trabajo de los jóvenes que venían semana a semana, y a hacer cosas junto a ellos por el desarrollo y bien de la comunidad y de sus hijos.

Luego los niños empezaron a reclamar mi atención, querían que bailáramos. Así es que se pusieron todos de pie e hicimos un círculo y comenzamos a bailar al modo de ellos, con una de las estudiantes que dirigía el canto al centro, y todos los demás bailábamos alrededor tomados de las manos y moviendo los pies de un modo que, para los que me veían hacerlo por primera vez, sacó más de una risa.
Al término de la canción una de las señoras me preguntó que por qué no les enseñaba un baile de mi tierra. "Chuflis, esto si que va a ser difícil", pensé... había tenido la experiencia en otro lado de enseñar una canción a un grupo de estudiantes, pero ¿bailar?
Me acordé de las clases del colegio, y les enseñé "El costillar es mio, me lo quieren quitar", con una botella al centro. Les causó gracia esto de bailar en pareja, por allá siempre se baila en un grupo grande, todos en círculo, con uno que guía con el canto y otro con el tambor, y van haciendo cada vez pasos más complejos.
Segundo intento, más participativo: un trote norteño. "San Pedro trotó cien años".
Gran desafío final: ¡Una cueca! Me parece que elegí "El guatón loyola". Tuve que explicarles que se imaginaran que estaba bailando con una mujer, y dí la vida zapateando, vueeeelta. Hacían más o menos 40 grados de calor, así es que se pueden imaginar que a esa altura me caía la gota gorda.
Tras este bello momento de intercambio cultural, y algo de risas - debo haber hecho un poco el ridículo la verdad - nos sacamos esta bella foto.


Todos Juntos, más allá de las fronteras del idioma

Una de las particularidades de la India es que existen más de 30 lenguas reconocidas, y más de 1600 que se hablan aunque no oficialmente. Si bien la lengua oficial a nivel nacional es el Hindi, también se utiliza el Inglés - algo queda de la dominación británica - pues cada estado tiene su propia lengua (1). En Gujarat, el Gujarati; en Karnataka, el Kannada o Canarés; en Tamil Nadu, el Tamil, etc. Pero además los distintos grupos tribales dentro de un mismo territorio tienen distintas lenguas. Pues bien: gran desafío estando acá ha sido el de comunicarme.

Cartel a la entrada del campus de la Loyola School
en Mundgod, Karnataka
He tenido una preciosa experiencia unas semanas atrás, visitando un colegio en Mundgod. El director me propuso ir a conversar con algunos cursos, para que conocieran a alguien que venía de otro país y cultura. Visitamos varios cursos. Al presentarme lo primero era decir mi nombre y de donde venía: muy difícil para ellos pronunciar la J de José. ¿Y respecto de Chile? Los más futboleros conectaban con el reciente triunfo de la roja en la final de la copa América contra Argentina. Sabían de Messi y de que se pifió el penal, y que decidió no seguir jugando más. Pero de Chile, bien poco, ni siquiera su ubicación geográfica en el sur de Sudamérica. Así es que tuvimos una entretenida conversa sobre geografía, algo de historia, comidas, fiestas típicas, etc. Ellos también me contaron algo de su cultura.

Cuando llevábamos un buen rato hablando, una estudiante se pone de pie y me pregunta que por qué no les enseño una canción en español. Así se lo dijo a su profesor en Cannada, que me lo dijo a mí en Inglés. Ya pues, dije yo. Y me propuse enseñarles Todos Juntos de Los Jaivas (2).

Lo primero fue escribir la letra en la pizarra. Para no hacerlo tan difícil elegí dos estrofas, la primera y la última, además del larai lai lai, que resultó, obviamente, más fácil de aprender. Luego les conté qué decía la canción. Entonces fuimos repitiendo palabra por palabra para captar la pronunciación. Enseguida había que aprender la melodía. Y finalmente cantamos, Todos Juntos. En el video pueden ver el resultado. Junto con reconocer que me gusta ser profesor, he recordado en esta experiencia cómo la música y toda expresión artística puede ayudar a derribar fronteras. ¡Necesitamos tanto de esto en nuestras ciudades!



Referencia
(1) En el sitio del Department of Official Language se pueden ver con mayor detalle los distintos idiomas reconocidos y en uso, además del documento con que se mantuvo el Inglés junto al Hindi en los actos oficiales. Vea el sitio haciendo click acá.
(2) Con todo respeto, vea/escuche aquí la versión original de Los Jaivas (1972).